Siempre he estado sola y triste
y a nadie le ha importado,
porque en este mundo de mentiras,
dónde quien parezca exitoso,
y no necesariamente siendolo,
es a quien caen los billetes y las gentes dispuestas a ser violadas,
a través de los ojos, las manos, las carnes,
cualquier cambio de lider es un dios que no comerá y otro humano que controla a mil,
yo no soy de su partido, no soy su amiga.
Nunca jugué a ser un ídolo,
a ser mejor que los demás,
dí mis ideas para mejorar a los otros,
los otros mejoraron pero no más que yo,
sin embargo utilizaron la violencia para establecerse cómo larvas que se alimentan de un feto muerto,
y yo sentí asco de ellos,
huí.
Yo no soy ellos,
ellos no son yo,
afortunadamente,
cada ser en el universo tiene su lugar.
Yo no soy ellas,
ellas no son yo,
desafortunadamente,
en el universo se encuentra todo lo que hay.
Lo bello y lo horrible,
mejor lo explica el Tao,
y yo busco ese deseo,
la oscuridad total,
el nacimiento de todas las cosas que solo los sabios entienden,
pero los sabios están muertos y en cambio la tierra esta fertilizada
con la semilla del dolor y la raza humana da pena.
Me pregunto todos los días, porqué pienso tanto en los demás humanos, en los problemas de personas que no conosco y en la vida de miles de personas. Sé perfectamente que jamás conoceré totalmente algo, ni en el presente, el pasado ó el futuro, pues es tan complejo cada pensamiento... ¿cómo pretender aprehenderlo? ¿para qué aprehenderlo? Es mejor que cada persona explique su propio pensar y cambie el mundo para bien, desafortunadamente eso no sucede.
Me duele el corazón de verdad. Estoy harta de esta ciudad de farsantes, de este país donde unos entregan toda la fuerza de su cerebro y de su cuerpo para ganar un pan y otros se enriquecen torrencialmente con la esclavitud, solo porque pertenecen a un linaje de poderío arbitrario y corrupto, tan corrupto que tienen excremento por sangre.
Lo peor de todo es que cada uno sabe muy bien quien fue el que lo mató, y el matón anda libre con las moscas encima de la cabeza con el pútrido olor que lo caracteriza sentado en medio de fuentes de agua cristalina que se vuelven barro y el barro sale por las llaves de las casas y la gente lo toma en cada desayuno y cena. Miran por las ventanas, yo miro por la ventana, nos vemos mirándonos a travez de las células mal construidas y cuadradas que esos pseudoarquitectos pusieron como posaderos.
Estoy harta de verlos con esos tatuajes de otra cultura, comiendo esa comida de porquería de esos restaurantes de comida podrida cuyo precio es mayor al agua. El agua es lo mejor para mí, lo demás es fruta podrida, carne podrida que no comeré, nací con instintos animales, mi cerebro medio me cuida. No me gusta pedir comida a mis amigos ni a mi familia, me da pena pedir. En cambio hay otros que con cara de vagabundos y lástima consiguen todo lo que quieren, que desagradables son; no sé cocinar, siempre me dio repulsión coger la carne sangrienta, sin embargo me la comí porque tenía mucha hambre, pero daría cualquier cosa por vivir en un jardín lejos de toda esta civilización en algún lugar de la esfera, o en otra esfera, donde solo se necesite oxigeno y agua para vivir, donde no se necesite amor para vivir. Donde uno pueda vivir solo de mirar las galaxias y ver el horizonte cósmico, una esfera sin atmósfera que me deje ver la forma del cosmos y el color de los verdaderos cielos. Buen punto, si no tiene atmosfera, ¿dónde estaría el oxigeno? pues bien, no es más que la imagen de un lugar soñado. No existe más que en el momento que es pensado, como dios, solo por hipocantidades de tiempo se manifiesta aquí y desaparece, como un electrón o un dnasjnhm_er917a.
A quién le importa, ahora están en campaña aquí los hijueputas farsantes, que no tienen otra descripción mejor; en una verdadera emergencia en Haití y en el mundo, alerta global ambiental y aún los ensimismados ganadores no reaccionan y los maleducados perdedores y bien educados loosers se quedan mirando como si fuera una pelicula sin entender que esta es la vida real, donde la gente se muere, donde matan por monedas, donde no sé, no hay comida, donde no hay dónde ni donde, no es absurdo, es su mundo, el mundo que ustedes y sus antiguos construyeron, nuestros familiares.
Daría lo que fuera para salir de este planeta ahora. Se me ocurrió esto en un flash, si vendo un órgano me podrían pagar 20 millones de dolares, pero si lo vendo ya no podré subir al espacio.
Este mundo, esta humanidad... no soy redentora, ni líder pero intentaré al menos construir un buen presente para que mis hijos no tengan que pagar sus errores, ni los demás, cada uno a cumplir su propia responsabilidad y que exista la autarquía ó la tecnocracia algún día, lo que pase primero.
Artistas patéticos, políticos descerebrados, sociedad terca, elites de escritores sin talento, aún no se ha acabado el mundo (ni en unos cuantos millones de años) podemos hacer algo, al menos desaparecerlos a ustedes de los trabloides y poner a la gente que sí se ha roto la espalda y la frente estudiando en las universidades.